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Fecha de vencimiento y número de lote: cómo se leen

Son dos datos pequeños, impresos casi siempre en el mismo lugar y casi siempre ignorados. Sin embargo, son los únicos que permiten identificar con exactitud el envase que tienes en la mano. Qué dicen, en qué se diferencian y por qué conviene mirarlos antes de pagar.

Dos datos que responden preguntas distintas

La fecha responde a «hasta cuándo»; el lote responde a «cuál». La primera acota el tiempo durante el cual el fabricante se hace responsable de las características del producto. El segundo identifica el conjunto de unidades fabricadas en las mismas condiciones. Uno no reemplaza al otro y ninguno de los dos es opcional. En la práctica se imprimen juntos, casi siempre en la misma línea, y esa cercanía hace que se lean como si fueran un solo dato.

Qué es un lote

Un lote agrupa unidades producidas y envasadas en circunstancias prácticamente idénticas: mismo material de partida, misma línea, mismo período. Esa agrupación existe precisamente para poder aislar un problema: si algo falla, no hace falta revisar toda la producción de un año, basta con el lote afectado. Es la misma lógica que permite a un fabricante avisar sobre unas pocas miles de unidades sin detener todo lo demás.

Cómo suele estar impreso

Normalmente va precedido de una letra o de una abreviatura y aparece impreso por un sistema distinto al del resto del envase, porque se aplica al final del proceso. Por eso suele verse en tinta más simple, a veces con relieve o por chorro, en el borde de la caja o en la etiqueta del frasco. Esa diferencia de impresión no es un descuido: es la señal de que el dato se añadió en la línea de envasado. Conviene revisarlo con luz suficiente: la impresión por chorro se borra con el roce más fácilmente que el resto del texto.

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Fecha de vencimiento y fecha de duración mínima

No son lo mismo. La fecha de vencimiento marca el límite a partir del cual el producto no debería consumirse. La fecha de duración mínima indica hasta cuándo el producto conserva sus características si se guarda correctamente; pasada esa fecha puede seguir siendo apto, aunque el fabricante ya no garantice las propiedades declaradas. Qué tipo de fecha lleva un producto depende de su naturaleza y de la normativa aplicable. Confundirlas lleva a dos errores opuestos: descartar un producto que todavía sirve, o consumir uno que ya no debería usarse.

Por qué la fecha depende de cómo se guarde

Toda fecha impresa supone unas condiciones de conservación. Si el envase indica que debe mantenerse en lugar fresco y seco, la fecha vale bajo esa condición. Un frasco guardado junto a una fuente de calor o en un ambiente húmedo no se rige por la misma referencia, aunque la impresión no cambie. Por eso la indicación de conservación forma parte del mismo bloque de información y no es un consejo accesorio.

Qué revisar en el momento de la entrega

Que ambos datos existan y se lean sin esfuerzo. Que la fecha deje un margen razonable respecto al ritmo al que piensas consumir el producto. Y que la caja no esté abierta ni deformada. Son treinta segundos que se hacen delante de quien entrega el paquete, no después.

Para qué sirven si algo sale mal

Para que el vendedor pueda ubicar exactamente qué unidades recibiste. Un reclamo que incluye el lote y la fecha se procesa de otra manera que uno que dice «compré una caja hace unas semanas». Por eso conviene fotografiar el envase junto con el comprobante el mismo día de la entrega: es la forma más simple de conservar los dos datos aunque el envase se descarte.

La relación con el registro sanitario

En el Perú, los productos de este tipo están sujetos a registro sanitario, y la información que se difunde sobre ellos debe corresponder a lo aprobado en ese registro. La autoridad publica periódicamente advertencias sobre productos ofrecidos sin cumplir ese requisito. Nosotros no hemos consultado un registro a nombre de este producto, de modo que no afirmamos que lo tenga ni lo contrario: es una pregunta razonable para la llamada.

Lo que estos datos no dicen

Ni la fecha ni el lote informan sobre la composición, la cantidad de cada ingrediente o la dosis diaria. Identifican el envase, no su contenido. Para lo demás está la lista de ingredientes en el reverso, que es también el lugar donde figuran las advertencias y los alérgenos.

Fuentes

  1. Codex Alimentarius — normas y textos
  2. Codex Alimentarius — inicio
  3. Organización Mundial de la Salud — inocuidad de los alimentos
  4. DIGEMID — Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas
  5. Ministerio de Salud del Perú
  6. INDECOPI — protección al consumidor
  7. Directiva 2011/91/UE — indicación del lote en los productos alimenticios
  8. Reglamento (UE) n.º 1169/2011 — información alimentaria al consumidor
  9. Comisión Europea — etiquetado y nutrición
  10. EFSA — Complementos alimenticios
  11. FAO — Sistemas de inocuidad alimentaria
  12. PubMed — búsqueda «shelf life dietary supplement»
  13. PubMed — búsqueda «stability testing capsules»
  14. PubMed Central — archivo de acceso abierto
  15. Encyclopædia Britannica — Food preservation
  16. Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM)